La génesis de una campaña: Cuesta y Wellesley en 1809

Uno de los momentos más simbólicos de nuestra Guerra de la Independencia contra el Primer Imperio francés se produjo la tarde-noche del 10 de julio del año 1809 en una pequeña localidad llamada Casas de Miravete. Allí el capitán general Don Gregorio García de la Cuesta aguardó durante horas la llegada de un comandante aún desconocido que llegaría a alcanzar el reconocimiento internacional muy pronto. Era el teniente general Sir Arthur Wellesley. Aún no había recibido el título de Lord Wellington, por el que pasaría a la historia. Su gobierno se lo otorgaría un mes después tras la victoria aliada en la batalla de Talavera.

Los soldados españoles del ejército de Extremadura al mando del general Cuesta estuvieron toda la tarde en parada esperando al dublinés. Según las fuentes se extravió en su camino desde Plasencia, donde estaba ubicado su cuartel general. El viejo Don Gregorio, de 68 años y muchas campañas a sus espaldas, había sido herido 3 meses antes en la batalla de Medellín y varias horas a caballo no debieron ser de su agrado. Sea como fuere la entrevista se produjo aquella noche y continuó a la mañana siguiente. Al parecer Cuesta se negó a hablar con Wellesley en la lengua franca de la época por ser la del invasor, por lo que la charla tuvo que ser traducida por su jefe del Estado Mayor el general O’Donojú, sevillano de ancestros irlandeses.

Las semanas previas

De aquel controvertido encuentro, recordado sin apego por todos los presentes, derivó por el contrario una de las victorias más notables de nuestras armas combinadas contra los imperiales. Lo cual, todo sea dicho, resulta más que notable si nos retrotraemos a unas semanas de la reunión. Corría el 12 de mayo cuando los anglolusos expulsaron al mariscal Soult y su II Cuerpo de Oporto y, pocos días después, de todo el norte de Portugal. Entonces Wellesley se propuso dirigirse contra el otro contingente que amenazaba la seguridad lisboeta, el I Cuerpo del mariscal Victor. Para ello se puso en contacto con Cuesta, enviándole una primera misiva el 22 de mayo. Desde entonces la comunicación fue fluida y cordial. Los otrora enemigos fueron lo suficientemente profesionales y comprometidos como para aparcar inmemoriales prejuicios y acordar vías de acción contra el rey Intruso.

El mariscal Soult en la batalla de Oporto, de Joseph Beaume

Las entregas de las cartas entre ambos generales eran, evidentemente, asunto de alto secreto. Una de ellas, fechada en Coimbra el 30 de mayo, fue confiada a su edecán el teniente coronel Cadogan y al también teniente coronel Bourke. Quiero transcribir literalmente el contenido del Memorandum, pues es perturbadoramente clarificador acerca de varios aspectos.

El Memorandum de Bourke

Si los dos ejércitos bajo general Cuesta y Sir Arthur Wellesley van a cooperar en un ataque al mariscal Victor, la cooperación debe ser bajo el principio de una unión; o de una cooperación con comunicación; o de una cooperación en líneas separadas previamente combinadas y arregladas.

¿Si es el principio de la unión, donde es propuesto que los ejércitos deban unirse?

¿Si es el principio de una cooperación, con comunicación constante, por qué puntos se mantendrá la comunicación?

Si las operaciones de cada ejército van a ser separados y distintos, aunque previamente combinados, y es propuesto que el ejército británico deba actuar sobre el flanco derecho y retaguardia del enemigo, ¿qué operaciones propone el general Cuesta para este ejército?

¿Cuál es la posición ocupada actualmente por el enemigo, y su fuerza allí?

¿Cuáles son sus líneas de retirada, y cuáles las ventajas y desventajas de cada una?

¿Qué apoyos tienen los flancos enemigos, y entre su ejército y Madrid?

¿Cuál es la posición ocupada por el general Cuesta? ¿Cuál es su fuerza en infantería, caballería y artillería?

¿Cuántos días serían necesarios para el general Cuesta para marchar desde su presente posición hasta la ocupada por el enemigo, con vistas a un ataque combinado sobre él?

¿Hay alguna posición fortificada que el general Cuesta considere necesario ocupar antes de que pueda unirse al ataque con ventaja?

¿Hay dificultades naturales en el camino?

¿Qué cuerpos franceses, y de qué fuerza, hay en la izquierda de Victor, y dónde están situados?

¿Cómo se comunican esas tropas con Victor?

¿Es su unión practicable? Si ambos fueran a retirarse, ¿dónde se unirían?

¿Cuál es la fuerza del cuerpo bajo el general Venegas?¿Dónde está situado?

¿Cómo se comunica con el general Cuesta?

¿Sería posible incluir este cuerpo en el sistema de operaciones a adoptar contra Victor?

¿Son los caminos practicables para un ejército avanzando a lo largo del Tajo, por el norte y sur del mismo?

¿Qué caminos llevan del Tajo al Guadiana, y qué comunicación hay entre esos caminos?

Mis conclusiones

Leer el Memorandum nos permite esclarecer, en primer lugar, cómo se negociaba una colaboración militar en la época, cómo se abordaba el acercamiento entre generales de distintas naciones y, no menos importante, nos muestra cuáles eran los asuntos militares y logísticos que preocupaban a uno de los mejores generales de la guerra. Pero lo más revelador, a mi entender, es el grado de desconocimiento que muestra Wellesley sobre los paisajes que va a encontrar, de los accidentes del terreno que le esperaban.

Mapa de la procincia de Toledo, de Tomás López. A la izquierda, sobre el Tajo, podemos ver la zona de Talavera

Leer este pasaje pone de manifiesto la importancia de la cartografía militar, abandonada por las autoridades españolas hasta el punto de que los mapas que manejaban todos los contendientes eran los del geógrafo Tomás López, recientes, sí, pero elaborados con la denominada cartografía de gabinete y que carecían de las técnicas ya avanzadas de triangulación geodésica que ya se usaban en otros ejércitos del continente desde hacía 50 años.

La Guerra de la Independencia fue clave para la elaboración de los primeros mapas modernos de nuestro país. Tanto los Ingénieurs Geógraphiques franceses, los Royal Staff Corps británicos como el Real Cuerpo de Ingenieros español se preocuparon de realizar unos mapas que fueran útiles para sus respectivos Estados Mayores, quedando afortunadamente muchos de ellos para la posteridad.

3 Comments

  1. Carlos

    Una gran historia sin duda.

    • el primer edecán

      Carlos, me alegro de que te haya gustado. ¡Gracias por leernos!

  2. Dani

    Los ingleses querían que los españoles pagaran su intervención, tanto los sueldos de sus soldados como todo el abastecimiento. Y las autoridades españolas, desesperadas por la ayuda británica prometieron lo que no podían dar. Por eso aunque esta campaña supuso una importante victoria aliada a la larga resultó infructuosa.

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